Fue ratificada la complicidad interna por parte del vigilante de la Sinagoga de Maripérez, en Caracas, con el jefe de la banda delictiva que penetró en este recinto el 31 de enero pasado para efectuar acciones vandálicas, informó el ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia, Tareck El Aissami, este lunes, en rueda de prensa.

El ministro explicó que la acción se dio desde adentro, es decir, que se produjo un corte eléctrico de los sistemas de seguridad de la Sinagoga, desde adentro, para permitirle el paso a la banda al recinto, cuyo jefe era escolta del rabino de la sinagoga. Precisó que por este caso están detenidas 11 personas, ocho funcionarios de distintos cuerpos policiales, dos de ellos particulares, miembros de bandas delictivas comunes, y uno de ellos quien era vigilante de la Sinagoga.

Señaló que solicitarán medidas privativas de libertad para otras personas implicadas en este hecho. El ministro extendió un reconocimiento público a los funcionarios del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), por la labor efectuada en estas investigaciones, por su capacidad profesional, así como a los fiscales del Ministerio Público que dirigieron la investigación penal.

En la madrugada del 31 de enero, un grupo de personas entró en la Sinagoga de Maripérez, donde efectuaron actos vandálicos, hecho que fue totalmente condenado por las autoridades gubernamentales, se designó un equipo especial del CICPC para iniciar de inmediato las investigaciones de manera objetiva y científica.

No obstante, un sector de la oposición dio declaraciones que pretendían incriminar al Gobierno Nacional como responsable de estos hechos. Para el ministro, esa posición de la oposición, que se desmonta con los resultados de las investigaciones, tuvieron como propósito desvirtuar las investigaciones que emprendió el Estado en torno al caso de la sinagoga.