19 de octubre de 2008/ El obispo de San Cristóbal, en el estado venezolano de Táchira, Mario Moronta, criticó este domingo el intento de varios sectores de silenciar los planes de golpe de Estado y magnicidio denunciados recientemente.

“Este es un problema muy serio y delicado, y nos tiene que obligar a todos a ejercer la defensa a la vida”, aseveró el prelado en entrevista con el periodista y ex vicepresidente venezolano José Vicente Rangel.

Durante el habitual programa de los domingos transmitido por el canal Televen, Moronta indicó que nadie es dueño de la vida del otro y se deben respetar las diferencias.

Al estar en desacuerdo con una persona no tengo por qué decir que la mejor manera de salir de ella es matándola, explicó.

Manifestó que quienes han manejado la tesis del magnicidio, “esa aventura loca”, dejan de pensar en la reacción de la gente y de la sociedad nacional e internacional.

Puntualizó que los obispos tienen opiniones personales, pero eso no significa que sean las posiciones de la Conferencia Episcopal, la cual, agregó, plasma sus posturas en documentos.

“La Iglesia está llamada a cooperar socialmente con el Estado, sin quitar o poner gobiernos”, subrayó Moronta, quien afirmó que la institución debe buscar el gran abrazo de concertación entre todos.

Hace más de un mes el canal Venezolana de Televisión divulgó un video en el cual se evidencian planes para eliminar al Jefe de Estado venezolano, Hugo Chávez.

En el proceso de investigaciones, aún en marcha, han sido detenidos más de una decena de militares entre activos y retirados, así como civiles.